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Por medio de esta guía nuestros afiliados podrán contar con la información adecuada y suficiente para el ejercicio de sus derechos y conocimiento sobre los ser vicios de salud del Régimen Contributivo y Subsidiado, a los que tienen derecho de acuerdo con el plan de beneficios, así como sobre nuestra red de prestación de ser vicios, los mecanismos y procedimientos para acceder a ellos y las indicaciones acerca de las entidades que prestan ayuda para exigir el cumplimiento de los derechos.

 

Descargue la guia completa aquí

 

DERECHOS Y DEBERES DE LOS AFILIADOS Y PACIENTES EN EL SISTEMA GENERAL DE SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD


Todo afiliado o paciente sin restricciones por motivos de raza, sexo, edad, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier índole, origen social, posición económica o condición social tiene derecho a:

  • Toda persona tiene derecho a acceder en condiciones de calidad y oportunidad y sin restricción a las actividades, procedimientos, intervenciones, insumos y medicamentos incluidos en el Plan de Beneficios.

  • Acceder a las actividades, procedimientos, intervenciones, insumos y medicamentos no incluídos en el plan de beneficios y que sean requeridos con necesidad.

  • Acceder a las pruebas y exámenes diagnósticos indispensables para determinar si requiere o no un servicio de salud.

  • A que la Entidad Promotora de Salud autorice los servicios que requiera y aquellos que requiera con necesidad, incluso si no se encuentran en el plan obligatorio de salud. El acceso a los servicios de salud debe ser oportuno, de calidad y eficiente.

  • Protección especial a niños y a niñas. Los derechos a acceder a un servicio de salud que requiere un niño o una niña para conservar su vida, su dignidad, y su integridad así como para desarrollarse armónica e integralmente, está especialmente protegido; cuando una EPS obstaculiza el acceso a servicios de salud, incluidos aquellos que atienden las necesidades específicas de los menores, irrespeta gravemente su derecho a la salud. Se entiende por niña o niño, toda persona menor de 18 años.

  • Recibir la atención de urgencias que sea requerida con la oportunidad que su condición amerite sin que sea exigible documento o cancelación de pago previo alguno, ni sea obligatoria la atención en una institución prestadora de servicios de salud de la red definida por la entidad promotora de salud. Los pagos moderadores no pueden constituir barreras de acceso a los servicios de salud para las personas que no tienen la capacidad económica de acuerdo con la estratificación socioeconómica de soportar el pago del mismo.

  • Su derecho a disfrutar de una comunicación plena y clara con el personal de salud, apropiadas a sus condiciones sicológicas y culturales, y en caso de enfermedad, estar informado de los procedimientos y tratamientos que se le vayan a practicar y el pronóstico y riesgos que dicho tratamiento conlleve.

  • El derecho a que los familiares o representantes, en caso de inconsciencia, incapacidad para decidir o minoría de edad del paciente, consientan o rechacen procedimientos o tratamientos. Los profesionales de la salud, los progenitores y los tutores o curadores promoverán la adopción de decisiones autónomas por parte de los menores de edad.

  • Mantener la confidencialidad y secreto de su información clínica, sin perjuicio de la posibilidad de acceso a la historia con su autorización o por parte de las autoridades competentes en las condiciones que la ley determine.

  • Su derecho a que se le preste durante todo el proceso de la enfermedad, la mejor asistencia médica disponible, pero respetando los deseos del paciente en el caso de enfermedad irreversible.

  • Su derecho a revisar y recibir explicaciones acerca de los costos por los servicios obtenidos.

  • Aceptar o rechazar procedimientos, por si mismo o, en caso de inconsciencia, incapacidad para decidir o minoría de edad, por sus familiares o representantes, dejando expresa constancia en lo posible escrita de su decisión.

  • Su derecho a recibir un trato digno respetando sus creencias y costumbres, su intimidad, así como las opiniones personales que tenga, sin recibir trato discriminatorio.

  • Recibir los servicios de salud en condiciones de habitabilidad, higiene, seguridad y respeto a su intimidad.

  • Recibir información sobre los canales formales para presentar reclamaciones, quejas, sugerencias y en general, para comunicarse con la administración de las instituciones, así como a recibir una respuesta oportuna.

  • Agotar las posibilidades razonables de tratamiento efectivo para la superación de su enfermedad y a recibir, durante todo el proceso de la enfermedad, la mejor asistencia médica disponible por personal de la salud debidamente competente y autorizado para su ejercicio.

  • Elegir libremente al asegurador, el médico y en general los profesionales de la salud, como también a las instituciones de salud que le presten la atención requerida dentro de la oferta disponible. Los cambios en la oferta de prestadores por parte de las entidades promotoras de salud no podrán disminuir la calidad o afectar la continuidad en la provisión del servicio y deberán contemplar mecanismos de transición para evitar una afectación de la salud del usuario. Dicho cambio no podrá eliminar alternativas reales de escogencia donde haya disponibilidad. Las eventuales limitaciones deben ser racionales y proporcionales.

  • A recibir o rehusar apoyo espiritual o moral cualquiera que sea el culto religioso que profesa o si no profesa culto alguno.

  • Su derecho a que se le respete la voluntad de participar o no en investigaciones realizadas por personal científicamente calificado, siempre y cuando se haya enterado acerca de los objetivos, métodos, posibles beneficios, riesgos previsibles e incomodidades que el procesos investigativo pueda implicar.

  • Su derecho a que se le respete la voluntad de aceptar o rehusar la donación de sus órganos para que éstos sean trasplantados a otros enfermos.

    Morir con dignidad y a que se le respete su voluntad de permitir que el proceso de la muerte siga su curso natural en la fase terminal de su enfermedad.

  • Recibir una segunda opinión por parte de un profesional de la salud en caso de duda.

  • Recibir la valoración científica y técnica por parte de la entidad promotora de salud, cuando del concepto médico externo de un profesional e la salud reconocido, se considere que la persona requiere dicho servicio.

  • Recibir protección especial cuando se padecen enfermedades catastróficas o de alto costo. Esto implica el acceso oportuno a los servicios de salud y la prohibición de que ¡bajo ningún pretexto! Se pueda dejar de atender a la persona, ni puedan cobrársele copagos.

  • Acceder a los bienes y servicios con continuidad. El acceso de un servicio de salud debe ser contínuo, no puede ser interrumpido súbitamente.

  • Información, acompañamiento y seguimiento. Toda persona tiene derecho a que la EPS o autoridades públicas no obligadas a autorizar el servicio de salud pedido, adopten las medidas adecuadas para, por lo menos, (1) suministrar la información que requería para saber cómo funciona el sistema de salud y cuáles son sus derechos, (2) indicar específicamente cuál era la institución prestadora de servicios de salud que tiene la obligación de realizar las pruebas diagnósticas que requiere y una cita con un especialista, y (3) acompañar durante el proceso de solicitud del servicio, con el fin de asegurar el goce efectivo de sus derechos.

  • Recibir por escrito, del prestador de servicios de salud, las razones por las cuales el servicio no será prestado, cuando se presente dicha situación.

  • Acceder a los servicios de salud sin que la entidad promotora de salud pueda imponer como requisito de acceso a un servicio de salud el cumplimiento de cargas administrativas propias de la entidad. Toda persona tiene derecho a que su entidad promotora de salud autorice y tramite internamente los servicios de salud ordenados por su médico tratante. El médico tratante tiene la carga de iniciar dicho trámite.

    Para la verificación de derechos se solicitará únicamente el documento de identidad o cualquier otro mecanismo tecnológico que permita demostrar el derecho. No podrá exigirse al afiliado copias, fotocopias o autenticaciones de ningún documento.

 

Deberes


Son deberes del afiliado y del paciente, los siguientes:

  • Propender por su autocuidado, el de su familia y el de su comunidad.

  • Atender oportunamente las recomendaciones formuladas por el personal de salud y las recibidas en los programas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.

  • Actuar de manera solidaria ante las situaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas.

  • Respetar al personal responsable de la prestación y administración de los servicios de salud.

  • Usar adecuada y racionalmente las prestaciones ofrecidas por el sistema de salud, así como los recursos del mismo.

  • Cumplir las normas del sistema de salud.

  • Actuar de buena fe frente al sistema de salud.

  • Suministrar de manera voluntaria, oportuna y suficiente, la información que se les requiera para efectos de recibir el servicio.

  • Contribuir al financiamiento de los gastos que demande la atención en salud y la seguridad social en salud, de acuerdo con su capacidad de pago.


LUIS CARLOS CORAL ROSERO, Director Administrativo

OSCAR DARIO CITELLI JURADO, Subdirector de Salud

ANA ISABEL MARTINEZ LOPEZ, Profesional

SANDRA FLOREZ, Coordinadora Médica

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